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lunes, 22 de octubre de 2012

EL ORGULLO DE LA RANA


Romanos 12:3

...Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado.
 
Una rana se preguntaba cómo podía alejarse del clima frío del invierno. Unos gansos le sugirieron que emigrara con ellos. Pero el problema era que la rana no sabía volar. “Déjenmelo a mí -dijo la rana-. Tengo un cerebro espléndido”.

Luego pidió a dos gansos que la ayudaran a recoger una caña fuerte, cada uno sosteniéndola por un extremo. La rana pensaba agarrares a la caña por la boca.

A su debido tiempo, los gansos y la rana comenzaron su travesía. Al poco rato pasaron por una pequeña ciudad, y los habitantes de allí salieron para ver el inusitado espectáculo.

Alguien preguntó: “¿A quién se le ocurrió tan brillante idea?” Esto hizo que la rana se sintiera tan orgullosa y con tal sentido de importancia, que exclamó: “¡A MI!”.

Su orgullo fue su ruina, porque al momento en que abrió la boca, se soltó de la caña, cayó al vacío, y murió.

Hay ocasiones en que la falta de humildad o el exceso de orgullo, pueden echar abajo los planes más excelentes.

Una de las más grandes enseñanzas de Jesús fue la humildad, bastante perdida en estos tiempos.

Dale gracias a Dios por tus éxitos, pero recuerda que TODO lo que tienes te lo ha dado El, quién nunca te olvida y siempre te espera.

Nunca te jactes de las cosas que tienes o sabes, pues otros saben de otras cosas que tú ni siquiera imaginas.

Sé humilde y nunca te creas más que los demás.

“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.” Santiago 4:6

miércoles, 18 de enero de 2012

ESTACIONADO EN EL CAMINO

Hoy, después de hacerme un examen de la vista y ponerme los lentes con el nuevo aumento, me di cuenta que mi visión había estado limitada por usar lentes con una receta obsoleta.
Creo que lo mismo sucede con nuestra visión espiritual.
La vida espiritual implica renovación constante.
Jesús dijo “Yo soy el camino” y el camino implica movimiento. El que se estaciona, deja de estar en el camino. El síntoma mas obvio de que alguien se ha estacionado es la religiosidad; estos son creyentes que ya lo saben todo, son predecibles, son aburridos y tienen muy poca compasión; en cambio los que están en el camino con Jesús son los que cada día se renuevan, tienen nuevas experiencias, reinterpretan la fe para una nueva generación, son alegres, viven cada dia con asombro y siempre están aprendiendo cosas nuevas.
¿Necesitas renovar tu visión espiritual?
 
HMDC//JAR

jueves, 22 de octubre de 2009

LA HERMOSURA

Oí una historia de una mujer que entró en un restaurante que vendía helados. Entre tanto que hacía su pedido otro cliente entró en el establecimiento. Ella recibió su helado y al dar la vuelta se encontró cara a cara con un famoso y guapísimo estrella del cine. Él estaba en su pueblo filmando una escena de una nueva película.

Sus ojos azules hicieron que sus rodillas casi se doblaran, pero según ella, mantuvo su calma. Ella pagó su cuenta y rápidamente salió del restaurante con su corazón palpitando fuertemente en sus oídos.

Recuperando sus sentidos se dio cuenta que no tenía su helado, se dio la vuelta para entrar de nuevo en el local cuando en el mismo momento el artista salía. Al estar nuevamente frente a frente, él amablemente le preguntó, “¿Usted regresa para buscar su helado?”. Ella estaba aún más anonadada porque le había dirigido la palabra simplemente meneó la cabeza diciendo que sí. El una sonrisa apuntó a su bolso y le dijo, “Lo pusiste en tu bolso juntamente con tu cartera”.

Es algo duro ver como el ser humano, no se detiene a pensar mucho, está tan desmesuradamente impresionado con la apariencia exterior de la gente. Muchos escogen sus amigos o sus cónyuges mayormente en base de lo físico exterior. Pero si uno lo considerara maduramente, la persona con quien uno se casa no es el cuerpo físico, sino la persona que vive dentro de dicho cuerpo. Esta persona interior puede ser una hermosura o una bestia total; puede ser un verdadero tesoro, o una joya de fantasía.

Hay que tener cuidado al momento de elegir… no venga a ser que por comernos el helado lo echemos en la cartera y se dañe lo que tengamos dentro…

Si analizamos una persona físicamente atractiva con un mal genio, pronto notamos que se hace más fea, y una persona con un aspecto simple, pero con un alma de oro, siempre se hace más bella. El detalle es llegar a conocer en verdad a la persona.

La Biblia dice de Cristo que no había parecer ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. No obstante, yo he visto en Él hermosura que nada en el mundo podrá igualar jamás. El mundo le juzga de alguien sin atractivo porque no le conocen. Pero cuando uno llega a conocer a Jesucristo en Espíritu y en verdad, es imposible no amarle. Es entonces cuando toda la gloria del mundo se torna pálida en comparación a su hermosura.


Una cosa que me llama la atención del Tabernáculo en cuanto a eso es que por fuera no era atractivo, eran puras pieles de tejones y de carneros... y esas no son pieles atractivas. (O sea, nunca se ve una mujer rica en una cena elegante vestida con un abrigo de pieles de tejones o de carneros.) No obstante, por dentro el Tabernáculo estaba inefablemente hermoso. Así es Cristo.

DIOS SABE LO QUE ES VERDADERAMENTE HERMOSO PORQUE ÉL CREÓ LA HERMOSURA. DIOS NO TE JUZGARA POR COMO TE VES, SINO POR LO QUE ERES...

Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Isaías 53:2.

De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. II Corintios 5:16.

Algo para meditar es que las personas nunca son lo que aparentan ser, ya que solo somos un reflejo borroso de nuestro interior… es necesario que valoremos a las personas por lo que son en su interior que por lo físico… Porque lo importante no es lo que se ve sino lo invisible.



Fuente:
Entrecristianos.com
Hno. Prince Parker